Cómo convertir ODT a PDF (y también ODS y ODP)
Por el equipo de FreePDF ·
OpenOffice y LibreOffice guardan en .odt, .ods y .odp por defecto. Esos archivos se abren perfectamente para quien tenga el mismo programa y son una lotería en cualquier otro sitio: Word hará un intento razonable con un .odt y de paso le moverá el interlineado, y una aplicación de correo del móvil tiene tantas papeletas de mostrarte un adjunto que no sabe previsualizar como cualquier otra cosa. Convertirlo a PDF termina la discusión.
La conversión la hace el propio LibreOffice
OpenDocument es el formato nativo de LibreOffice, así que el programa que lee tu archivo es el mismo que lo habría escrito. Los estilos, los marcos, los saltos de página manuales y las partes más delicadas de ODF llegan tal y como los dejó su autor, en lugar de pasar por la reinterpretación de un analizador externo trabajando a partir de la especificación.
Subes un archivo y recibes un PDF. Tu original nunca se modifica.
Las tipografías deciden si el diseño aguanta
El renderizado ocurre en un servidor, no en tu portátil, y esa distinción está detrás de casi todos los avisos de «¿por qué mi PDF se ve un poco raro?» que recibe cualquier conversor de ofimática a PDF. Si un documento pide una tipografía que la máquina que hace el trabajo no tiene, entra un sustituto. Los sustitutos tienen anchos de letra distintos, los anchos distintos reajustan los saltos de línea y los saltos de línea reajustados empujan los saltos de página a otro sitio. Una sola tipografía ausente puede mandar tus títulos a las páginas equivocadas.
La nuestra lleva un juego amplio: sustitutos con métricas idénticas para las tipografías que suelen pedir los documentos de oficina, más cobertura de unos 150 sistemas de escritura, incluidos chino, japonés, coreano, árabe, tailandés y las escrituras índicas. Un documento normal pasa sin cambios. Si el tuyo está compuesto con algo especializado o de pago, incrusta la tipografía en el archivo ODF antes de convertir: LibreOffice respeta las tipografías incrustadas y así la duda desaparece.
Cada formato tiene su propio detalle
- .odt: el sencillo. Un documento paginado se convierte en un PDF paginado, página por página.
- .ods: el que sorprende. Un PDF tiene páginas fijas y una hoja de cálculo no, así que la conversión recurre a los ajustes de impresión guardados en el archivo: área de impresión, orden de páginas, escala. Una hoja ancha que nunca se ha preparado para imprimir acaba cortada por la mitad, con las columnas de la derecha en páginas aparte.
- .odp: una diapositiva por página. Las notas del ponente se quedan fuera; el PDF contiene las diapositivas tal como las ve el público.
Para una hoja de cálculo, dos minutos en LibreOffice antes de subirla valen más que cualquier opción que pudiera ofrecerte un conversor: define el área de impresión con las celdas que de verdad quieres y ajusta la escala a una página de ancho. Lo demás va solo.
Preguntas frecuentes
Mi hoja de cálculo ha salido repartida en una docena de páginas. ¿Qué ha fallado?
No ha fallado nada: el archivo nunca dijo dónde quería cortar. Sin área de impresión ni regla de escala, la hoja se pagina a su anchura natural, lo que para cualquier tabla de más de ocho columnas significa columnas saltando a páginas sueltas. Abre el .ods, ve a Formato y luego a Zonas de impresión para marcar tus datos, ajusta la hoja a una página de ancho, guarda y vuelve a convertir.
¿Puedo convertir .docx, .xlsx y .pptx igual?
Sí, con la herramienta correspondiente a cada uno. Funcionan sobre el mismo motor de LibreOffice, así que todo lo anterior sobre tipografías y paginación de hojas de cálculo les aplica igual. Los formatos están repartidos en herramientas distintas solo para que cada página acepte los tipos de archivo correctos en vez de ofrecerte una lista de nueve extensiones.